POV DE KIRA
La voz del sacerdote era tranquila y firme, pero en el momento en que pronunció aquellas palabras tradicionales, algo dentro de mí se tensó.
“Si alguien aquí tiene alguna razón por la cual estos dos no deban unirse en santo matrimonio,” dijo, levantando la mirada hacia la multitud, “que hable ahora o que calle para siempre.”
El salón quedó en silencio por un instante. Un silencio pacífico. Un silencio esperanzador. El tipo de silencio que suele aparecer justo antes de la bendición.