PUNTO DE VISTA DE LEO
El nombre Alina Vance era un fantasma en mi pantalla. Vivía en Crestwood, una ciudad a dos horas en tren. Perfil de redes sociales privado, unas cuantas fotos públicas: una mujer sonriente de unos cuarenta años, con dos niños pequeños, delante de una casa con jardín. Vida normal. El tipo de vida que Packer había amenazado con destruirme.
La pregunta me quemaba por dentro: ¿podría yo hacerle lo mismo a ella? ¿Sacar a la luz un secreto viejo, asustarla, destrozar su paz, solo para proteger la mía?
No tenía respuesta. Solo tenía la dirección, el nombre, y una náusea persistente.
Decidí ir. No para amenazarla. Solo para ver. Para entender el peso real de la "navaja" que Marcus me había dado. Tomé el primer tren de la mañana. El paisaje urbano dio paso a barrios residenciales y luego a campos. La normalidad del viaje, la gente leyendo el periódico, hablando por teléfono, hacía que todo pareciera una locura.
Crestwood era exactamente lo que esperaba: calles limpias, co