PUNTO DE VISTA DE LEO
La luz del buzón se apagó tras tragarse el sobre. Me quedé allí, en la acera, sintiendo un vacío extraño. No era alivio. Era el silencio tenso después de soltar una granada, esperando la explosión. Había dibujado una línea. Pero Packer no parecía el tipo de hombre que respetara las líneas.
Mi teléfono vibró. Era Cara. La ansiedad se me encogió el estómago. ¿Ya? ¿Podía saberlo tan rápido?
—¿Hermano?¿Estás vivo? —su voz sonaba alegre, normal.
—Sí.Sí, claro. ¿Qué pasa?
—Que h