Las aguas al parecer se calmaron por unos días, no había Emily rondando por ahí y la madre de Gabriel parecía haberse calmada.
Las visitas a la clínica por Gabriel se hicieron más frecuentes y Clara era quien disfrutaba más la visita. Ese día en particular, Gabriel llegó al hospital más temprano de lo habitual, tenía el pulso acelerado como el primer día que entró a la habitación de Clara. Era temprano, tanto que algunas luces del pasillo seguían encendidas en modo tenue, apenas pintando sombr