Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella había aprendido muchas cosas en sus dos semanas en el palacio. Había aprendido que existían exactamente dieciséis tipos diferentes de tenedores para ocasiones específicas, que caminar con libros en la cabeza era una tortura inventada por sádicos disfrazados de maestros de protocolo, y que los príncipes, aparentemente, tenían el talento sobrenatural de aparecer en el momento menos oportuno.
Como ahora, por ej







