Mundo de ficçãoIniciar sessãoValeria
Si alguien pensó que al convertirme en la señora Montero me iba a dedicar a tomar martinis en la piscina mientras esperaba a que Adrián volviera a casa como un buen esposo ficticio… se equivocó de novela. Y de mujer.
No nací para ser florero. No ahora. No después de haber perdido tanto.







