Mundo ficciónIniciar sesiónValeria
Me obligaron a asistir. No con palabras, claro. Con miradas, con insinuaciones veladas, con esa habilidad de Adrián para envolver una orden en terciopelo y hacerla sonar como una invitación.
—Es un evento importante —me dijo, sin apartar la vista del móvil mientras me entregaba la invitación—. Ben&eacu







