El silencio cae como una losa entre las dos. Se escucha un reloj en alguna parte, el murmullo distante del jardín.
–Realmente pensé que la única malvada en esta historia era Kate… –Sophie respira hondo, la mirada fija, los ojos vidriosos. – Pero ahora veo que tú eres igual. O peor. Porque tú finges.
Ayslin parpadea, dolida, retrocede un paso. –Estás diciendo cosas sin sentido, Sophie. Jamás quise arruinar la boda de Amara y Liam, solo quería que él supiera la verdad. Y respecto a Esteban… –hace