El abogado baja la cabeza. –Lo lamento… no debí mezclar lo personal con lo procesal. –Respira hondo, recuperando la compostura. – Pero insisto: es un movimiento arriesgado. Legalmente viable, sí. Nadie podría acusarnos de fraude si nos mantenemos dentro del marco normativo. Pero no olviden que podría interpretarse como un acto hostil, y en ese caso, Kate contraatacará con toda la fuerza de sus recursos.
Liam, que hasta entonces ha permanecido callado, se levanta lentamente de su asiento. –Pero