Liam parpadea, confuso y desconcertado. –¿Qué? –Su sonrisa vacila por un instante, como si la realidad tardara en asentarse en su mente. Pero se recupera rápido, con esa seguridad que siempre lo caracteriza. –Amara, es demasiado temprano. No tienes que hacer esto ahora.
Amara respira hondo, pero su pecho se siente apretado, como si el aire se negara a entrar. Aprieta la tela de su blusa entre los dedos, tratando de anclarse a su decisión, a esa pequeña chispa de cordura que aún le queda. No