Hurgando
Ya que, al igual que él, no estaba dispuesta a dejar que nadie se metiera en medio. Ya tampoco serían las mismas. Se reía, puesto que una vez casados no había vuelta atrás: Ares no podía observar ni tocar a otra mujer que no fuera ella, y de eso se aseguraría cada segundo de su jodida vida.

Era simple: si Ares quería jugar, jugarían los dos.

Con esa decisión llegó a la puerta del hospital. La primera impresión de todos al verla fue de asombro; no había nadie en el lugar que quisiera quitarle los
Katiuska Briceño

Se viene bueno.... pueden seguirme en redes, como Katiuska Briceño. Dejen sus comentarios.

| 2
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP