El llamado llegó a primera hora de la mañana, cuando el hospital aún se despertaba lentamente. Ares estaba terminando de revisar unos informes cuando el buscapersonas vibró con insistencia. No necesitó leer el mensaje completo para saber que no se trataba de algo rutinario. El tono de urgencia estaba implícito en la repetición de la alerta.
-Cirugía cardiovascular, quirófano dos. Paciente crítico -leyó en voz baja.
Se levantó de inmediato.
Mientras caminaba por el pasillo, ajustándose la bata,