Agnes salió de la ducha y lo vio tan aturdido como lo estaba ella. Sin decir palabras, tomó un pijama de su maleta y fue al baño para vestirse. Eso hizo que su excuñado saliera de su trance y hablará.
—Es inevitable que vea tu cuerpo desnudo. No podrás esconderte por mucho tiempo.
Esas palabras calaron hondo en el corazón de Agnes, el cual comenzó a latir desbocado. No sabía qué hacer, se había quedado en shock. Apenas él abrió la boca, su cuerpo temblaba, pero ella se negaba a dejar caer la to