Es horrible no tener a nadie que te pueda salvar cuando sientes que el mundo se te viene encima. Así me sentí en el momento en el que escuché llorar a mis hermanas con tanto miedo. Me sentí tan mal, mi papá no podía morirse y yo con ese resentimiento, me sentí culpable. Estaba sola, no tenía a nadie así que lo único que se me ocurrió fue correr hacia la persona que más odiaba, la que más daño me había hecho, pero la única con el poder de ayudarme.
Sentí más miedo por su respuesta. Ese hombre c