Mis putas barreras se incendiaron.
Sus brazos, pequeños, rodearon mi cintura. Su cuerpo temblaba. Su corazón latía tan rápido que por un segundo pensé que se le iba a salir del pecho. No lo pensé, fue un acto reflejo. La única respuesta lógica que encontré en ese instante.
Mis brazos la rodearon. Estaba aterrada. Lo sentí al instante. Podía ser por muchas cosas. Por lo que le dijo a Gael. Por enfrentarse a su pasado. Por estar a unos pasos de ver a un padre que odiaba… y que, aun así, seguía si