La primera semana de julio llegó más rápido de lo que esperaba. Ya no había marcha atrás. El viernes había llegado: el maldito cóctel de máscaras en la mansión de Alexander Crane.
La boutique cumplió con mis órdenes: los trajes fueron entregados como lo exigí. Denayt… era la pieza más importante de mi tablero, así que no bastaba con un vestido cualquiera; ella tenía que iluminar la noche y al mismo tiempo oscurecer todo a su paso.
Contraté a una maquillista, de las mejores, no solo por su di