Quince días después...
No sabía si era el cansancio, la frustración o simplemente que ya no podía más. Había tantas cosas en mi cabeza, que incluso sentí que tenían pies y corrían por mi cerebro. Me dolía la cabeza, los ojos, el cuerpo.
Era demasiado para mí.
Caminaba torpemente, arrastrando mis pies. Sentía que llevaba una carga demasiado pesada sobre mis hombros. Mi mente estaba colapsada de letras, palabras, números, normas. Me estaba asfixiando. Pasé junto al bar que estaba al costado de l