C13-¿PODRÍAS QUEDARTE CONMIGO?
Los días habían pasado como un torbellino y Gianna, aunque todavía frágil, se veía transformada. La ropa limpia y elegante que Henry había comprado la hacía parecer otra persona; pantalones suaves, una blusa de seda clara y el cabello recogido de manera simple. Ya no era la muchacha cubierta de golpes y miedo, ahora podía mirarse al espejo sin sentir que veía a una extraña.
Esa tarde, estaba sentada en la sala junto a Henry. Él le contaba algo con tono conspirador