Capitulo 3
—No soy de tu propiedad —replicó ella, intentando recuperar su dignidad.
Nicolás sonrió, una sonrisa torcida y cruel.
—Te equivocas. Te compré. No lo olvides. Tengo el recibo. Y te voy a sacar de allí. Te lo prometo. Pero antes... tengo que hacer algo muy importante.
—¿Qué cosa? —preguntó ella, confundida por el cambio de ritmo.
—Ferrán quiere aniquilarte. Hoy me lo pidió en la cena. Me pidió permiso para matarte.
Valentina sintió un escalofrío recorrerle la columna.
—¿Y qué le dijis