Capítulo 95: Dimitri está de vuelta.
El invierno en Moscú ya estaba instalado con nieve ligera cubriendo los parques y el aire frío que hacía que el ático se sintiera más cálido por dentro. Nikolai tenía ya cuatro meses, un bebé risueño, gordito, con ojos grises curiosos y una risa que llenaba la casa cada vez que alguien le hacía cosquillas. Alexei, con dos años, era un torbellino de preguntas y juegos, hablando cada vez más claro, mezclando ruso con palabras del Caribe que doña María le enseñaba.
Esa tarde, Sofía estaba en el sa