Inicio / Mafia / COMPRADA POR EL JEFE DE LA MAFIA / Capítulo 91: Preparación para el nuevo zar.
Capítulo 91: Preparación para el nuevo zar.

El otoño en Moscú había llegado con colores dorados en los parques y un aire fresco que invitaba a abrir las ventanas del ático para dejar entrar el olor a hojas secas. Sofía, con la pancita ya pesada de ocho meses y medio, se movía más despacio por la casa, pero su energía seguía intacta. sus ojos brillaban con esa mezcla de cansancio y emoción que solo una madre a punto de dar a luz conoce.

Esa mañana, Viktor entró después de una reunión temprana en la torre, quitándose la chaqueta con un suspiro de alivio al ver la escena en el salón; Sofía sentada en el sofá con los pies en alto sobre una otomana, Alexei jugando en el suelo con sus bloques de madera formando una torre tambaleante, y doña María saliendo de la cocina con una bandeja de arepas recién hechas, el olor a maíz y queso llenando todo el espacio.

—¡Mi yerno favorito! ¡Llegaste justo! Prueba esta arepa con queso fresco, que te da fuerza para lo que viene—, exclamó doña María, dejando la bandeja en la mesa baja y dándole un beso en la mejilla a Viktor.

Él sonrió, y se bajó la cabeza para besar la pancita de Sofía primero.

—Buenos días, reina. ¿Cómo amaneciste hoy? ¿Nikolai te dejó dormir o siguió con su partido de fútbol interno?

Sofía soltó una risa cansada, acomodándose un mechón detrás de la oreja.

—Dormí un poquito, amor. Este niño no para. Patea como si ya quisiera salir a correr con Alexei. Pero estoy bien, solo... pesada.

Alexei, al oír su nombre, dejó los bloques y gateó hacia ellos, subiéndose al sofá con esfuerzo.

—¡Mamá! ¡mamá!» dijo, poniendo su manita en la pancita con curiosidad.

Sofía lo abrazó, besándole la cabecita varias veces pero con cansancio.

—Sí, mi amor. Tu hermanito está practicando para jugar contigo— ella suelta una pequeña sonrisa y un suspiro agotador, le está pesando más que cuando Alexei.

Doña María se sentó al lado, sirviendo arepas en platos.

—¡Eso es señal buena! Cuando el bebé patea fuerte, sale sano y fuerte. ¡Come, hija, que necesitas energía! Y tú, Viktor, también. ¡Que vas a ser papá de dos y necesitas fuerzas para cambiar pañales de noche!

Viktor tomó una arepa, mordió y cerró los ojos con exageración y un tarareo de aprobación saboreando su sabor.

—Mamá, esto es oro. Mejor que cualquier desayuno ruso. ¿Cómo haces para que siempre salgan perfectas?

Doña María infló el pecho orgullosa.

—¡Secreto de familia! Harina buena, queso de verdad y amor de abuela. ¡Ahora, a hablar de lo importante! La habitación de Nikolai. Ya pinté las paredes de azul suave, como pediste, Sofía, pero voy a poner cortinas con algunos juguetes y las dos banderas de cada país, para que el niño sepa de dónde viene su mamá.

Sofía arqueó una ceja, divertida.

—Mamá, no lo llenes de banderas y sombreros vueltiaos. Que también es ruso, ¿sabes?

Viktor intervino, pasando un brazo por los hombros de Sofía.

—Déjala, amor. Nikolai va a salir mixto perfecto así como Alexei, pateando como colombiano y mandando como ruso.

Alexei, que escuchaba a medias, tiró un bloque al suelo para llamar atención.

—¡Mamá! ¡Mamá!— también parece que quería colaborar.

Doña María lo cogió en brazos.

—¡Claro mi niño, tú también ayudas, mi príncipe! Tú y la abuela vamos a poner stickers de avioncitos. ¡Para que Nikolai sueñe con volar como su papá en el jet!

La tarde se llenó de caos organizado. Viktor montaba la cuna nueva mientras doña María dirigía desde una silla, dando instrucciones precisas.

—¡Más a la izquierda, yerno! ¡Que la luz del sol le dé por la mañana, para que se despierte feliz!

Sofía supervisaba desde el sofá, laptop cerrada por primera vez en días.

—Viktor, no la escuches tanto. Si no, Nikolai termina con habitación mitad Colombia, mitad Rusia y mitad circo.

Él se limpió el sudor de la frente, riendo.

—Mitad circo suena bien. Con Alexei de domador.

Alexei corría alrededor, “ayudando” con su martillito de juguete, golpeando todo menos la cuna.

—¡Bang bang! ¡Papá, papá!

Sofía lo miró con ternura.

—Ven aquí, mi ayudante mayor.— Lo sentó en su regazo, aunque ya pesaba. —¿Estás emocionado por tu hermanito?

Alexei asintió serio.

—Sí... ¿Y bebé juega conmigo?

Viktor se acercó, se arrodilló al lado.

—Claro que juega. Y tú le enseñas todo, a gatear rápido, a tirar bloques, a pedir arepa a la abuela.

Doña María intervino desde la puerta.

—¡Y a bailar cumbia! ¡Para que mis raíces no se pierda!

Todos rieron.

Al atardecer, la habitación estaba casi lista: cuna montada, paredes azules con stickers neutros avioncitos y estrellitas, móvil musical con notas suaves.

Sofía se paró en la puerta, mano en la pancita.

—Quedó perfecta. Gracias, mamá. Gracias, amor.

Viktor la abrazó por detrás.

—Para nuestro Nikolai. Que llegue a un hogar lleno de ruido, comida rica y amor loco.

Doña María sacó fotos con el móvil.

—¡Y de abuela mandona! ¡Ahora a cenar sancocho, que repone fuerzas!

Noche tranquila: cena ligera, Alexei durmiendo temprano, doña María retirándose con un “no hagan ruido, que la abuela oye todo”.

Viktor y Sofía en el sofá, ella con pies en su regazo, él masajeando.

—¿Lista para que Nikolai llegue y ponga todo patas arriba?— preguntó él.

Ella cerró los ojos, disfrutando el masaje.

—Lista. Contigo, con mamá gritando, con Alexei celoso un poquito... lista para todo.

Sofía se ríe imaginando algo y no duda.

—Me pregunto si Alexei peleará la t*ta, o so tú también vas a pelear mi atención.

Viktor se ríe de buena gana dándole besos por todos lados con la mano apoyada en su vientre hinchado.

—No lo dudes, amor, cada uno va a pelear por un poquito de tu atención, pero yo me quedaré con el premio mayor.

Sofía sonríe y le da un beso en sus labios, lento profundo y lleno de significado mientras se acentúan bajo la iluminación de la habitación del próximo y nuevo zar.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP