Capítulo 88: Días eternos en la isla.
Aún en la Isla privada, día cinco de la luna de miel. El sol ya está alto cuando Viktor sale de la villa con Alexei en hombros, el niño riendo a carcajadas mientras “cabalgaba” a su padre como un caballo.
Sofía los sigue con una bandeja de desayuno, frutas tropicales cortadas, yogur fresco, zumos de mango y piña que preparó ella misma. Se sientan en la terraza frente a la playa, Alexei en su trona improvisada con cojines, manchando todo de papaya.
—Mira este desastre, Sofía— dice Viktor, limp