Inicio / Mafia / COMPRADA POR EL JEFE DE LA MAFIA / Capítulo 49: Placer controlado y ataque sorpresa.
Capítulo 49: Placer controlado y ataque sorpresa.

El placer era intenso, su miembro latiendo dentro de ella con una urgencia que le robaba el aliento, cada movimiento enviando ondas de fuego que lo acercaban al borde demasiado rápido. Sofía gemía bajo, sus manos en su espalda, "Sí, Viktor, así, pero despacio... oh, se siente tan lleno".

"Viktor, no pares, pero aguanta", susurró ella, mordiendo su labio.

Él jadeó, sintiendo el orgasmo construir como una tormenta, y se salió con un gruñido ronco, su miembro palpitando en el aire frío, "No puedo... es demasiado caliente, me quema por dentro". Respirando pesado para controlarse, la giró con cuidado, posicionándose detrás y entrando en ese lugar oscuro con un empuje controlado que lo hizo durar más, el ritmo ahora lento y profundo, permitiéndole saborear cada segundo mientras ella arqueaba la espalda, gimiendo con voz ronca.

"Ahí, Viktor, sí... dura más, me encanta", jadeó ella, presionando contra él.

Él gruñó, sus manos en sus caderas, embistiendo con precisión. "Eres perfecta, Sofía. Así puedo darte todo sin romperte".

El placer se construyó gradual, sus cuerpos moviéndose en sincronía, Viktor besando su espalda mientras aceleraba un poco, sintiendo cómo ella se tensaba alrededor de él, gimiendo su nombre en ondas que lo llevaban al límite. "Viktor, estoy cerca... no pares ahora", susurró ella, su voz entrecortada.

"Yo también, mi reina... juntos", respondió él, embistiendo una última vez.

El orgasmo los golpeó como una ola, Viktor explotando dentro de ella con un gruñido gutural, lágrimas de alivio rodando por sus mejillas mientras Sofía temblaba bajo él, jadeando de placer. Se colapsaron entrelazados, respiraciones pesadas llenando la habitación, Viktor besando su hombro. "Fue perfecto, pero peligroso. El doctor nos mataría", murmuró él, su mano en su vientre.

Sofía rió bajo. "Valió la pena. Ahora duerme, mi rey".

El amanecer trajo caos, con Dimitri irrumpiendo en el dormitorio, rifle en mano. "Jefe, ataque checheno. Volkov los lidera, vienen por la mansión".

Viktor saltó de la cama, ignorando el dolor residual. "Cuántos? Dime detalles".

Dimitri respondió. "Veinte, armados pesados. Leonid los traicionó, dio nuestra ubicación".

Sofía se levantó, vistiéndose rápido. "Viktor, el búnker. Llévame allí".

Él negó. "No, lucho. Tú quédate segura".

Ella insistió. "No sin ti. Dimitri, cubre el este. Yo ayudo con trampas".

Disparos estallaron afuera, hombres gritando. Viktor tomó su pistola, besando a Sofía rápido. "Quédate atrás. Si algo pasa, huye".

Ella tomó un arma del cajón. "No te dejo. Vamos".

Salieron al pasillo, guardias respondiendo fuego desde ventanas. Un checheno irrumpió por la puerta trasera, Dimitri disparándole. "Jefe, Volkov entra por el jardín. Anastasia con él".

Viktor gruñó. "Voy. Sofía, cubre la escalera".

Ella nodded, disparando a un intruso que subía. "Hecho. Viktor, cuidado".

El salón se convirtió en campo de batalla, balas rebotando en muebles. Viktor enfrentó a Volkov en el jardín, pistolas apuntando. "Traidor. Por qué?".

Volkov rió. "Por mi hija. Anastasia quiere tu cabeza. Ríndete".

Viktor disparó, rozando su brazo. "Nunca. Dime dónde está ella".

Anastasia surgió de sombras, pistola lista. "Aquí, amor. Te extraño".

Viktor dodged su tiro. "Mentirosa. Volkov, ríndete o mueres".

Sofía llegó, disparando a un guardia de Anastasia. "Viktor, atrás. Volkov, habla. Dónde huye Leonid?".

Volkov jadeó, herido. "Moscú. Pero Anastasia planea más. Bomba en la mansión".

Sofía palideció. "Viktor, evacúa. Bomba!".

Viktor gritó a Dimitri. "Saca a todos! Sofía, corre".

Explosión retumbó, parte de la mansión derrumbándose. Viktor empujó a Sofía a salvo, cubriéndola con su cuerpo. "Estás bien? El bebé?".

Ella jadeó. "Sí. Volkov?".

Dimitri arrastró a Volkov herido. "Capturado. Anastasia escapó".

Viktor se levantó, sangrando nuevo. "Interrógalo. Quiero todo".

En el búnker temporal, el doctor examinó. "Heridas superficiales. Sofía, reposa. El bebé estable".

Viktor abrazó a Sofía. "Casi te pierdo. Dime qué sientes".

Ella besó su herida. "Miedo, pero fuerte por ti. Volkov confiesa?".

Dimitri entró. "Sí. Leonid en Moscú, Anastasia planea ataque final".

Viktor ordenó. "Ve a Moscú. Tráelo vivo".

Dimitri salió. Sofía tocó su rostro. "Recupera poder. Pero primero, cura".

Él besó su mano. "Por ti, lo hago todo. Descansa conmigo".

La noche trajo calma relativa, Viktor planeando con Sofía en la cama, besos intermitentes. "Volkov roto, confiesa alianzas. Usémoslo".

Ella asintió. "Sí. Envía mensaje a chechenos, finge traición de Volkov".

Él sonrió. "Genial. Eres mi salvación".

Ella rió. "Y tú mi fuerza. Bésame".

Él obedeció, besos profundos llevando a toques suaves, placer controlado por heridas y bebé. "Te necesito", murmuró él.

"Y yo a ti", respondió ella.

El amanecer trajo noticias: chechenos divididos por confesión de Volkov. Viktor recuperaba terreno, pero la guerra continuaba, su unión el ancla.

Viktor se levantó, ignorando dolor para revisar informes. "Sofía, Volkov quiere negociar. Dime qué hacer".

Ella se sentó. "Escúchalo. Ofrece rutas a cambio de vida".

En la celda, Volkov encadenado levantó vista. "Viktor, dame libertad. Te doy todo sobre Anastasia".

Viktor cruzó brazos. "Habla primero. Dónde huye?".

Volkov suspiró. "París. Con aliados franceses. Ataque final en dos días".

Sofía intervino desde puerta. "Miente? Dime verdad".

Volkov miró. "No. Libérame, te doy contactos".

Viktor negó. "No. Dimitri, tortura sutil. Quiero todo".

Volkov gritó. "Espera! Anastasia planea secuestrar a Sofía. Usa al bebé como cebo".

Viktor palideció. "Cómo sabes?".

Volkov rió. "Soy su padre. Libérame, salvo a tu hijo".

Viktor dudó. "Sofía, qué dices?".

Ella pensó. "Úsalo. Finge liberación, síguelo a Anastasia".

Viktor sonrió. "Perfecto. Volkov, acepto. Pero traición, mueres lento".

Volkov nodded. "Hecho".

La emboscada se preparaba, poder regresando, pero peligros acechando. Sofía y Viktor planeaban en el dormitorio, besos sellando pactos.

"Viktor, si falla, qué?", preguntó ella.

Él la abrazó. "No falla. Contigo, gano todo".

Ella besó su pecho. "Entonces, ganamos".

La guerra escalaba, pero su lazo era inquebrantable.

Viktor durmió con Sofía, mano en su vientre, sueños de victoria.

Al día siguiente, Volkov "liberado", seguido por hombres de Dimitri. "Jefe, va a París", reportó Dimitri.

Viktor gruñó. "Bien. Prepárate para volar. Acabamos con Anastasia".

Sofía besó su mejilla. "Ten cuidado. Te espero".

Él la besó profundo. "Vuelvo victorioso. Por ti y el bebé".

El avión despegó, Viktor rumbo a París, Sofía sola en la mansión, coordinando desde atrás. La batalla final se acercaba, tensiones altas.

Dimitri reportó desde París. "Volkov reunido con Anastasia. Ataque inminente".

Viktor ordenó. "Embosco. Captúralos vivos".

La operación comenzó, disparos en calles parisinas, Viktor liderando, herida reabriéndose. "Anastasia, ríndete", gritó.

Anastasia rió. "Nunca. Tu fea latina morirá".

Viktor disparó a su mano. "Cállate. Volkov, traicionaste?".

Volkov confesó. "Sí, para salvarla. Pero perdiste".

Dimitri capturó a ambos. "Jefe,secured. Vuelve".

Viktor regresó triunfante, rutas recuperadas, poder restaurado. Sofía lo recibió con beso. "Mi héroe. Dime cómo fue".

Él la abrazó. "Todo por ti. Ahora, paz".

Pero la guerra no acababa, más amenazas acechando. Su unión, su fuerza.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP