Capítulo 242: Cuando la verdad despierta a todos.
La mañana no llegó tranquila.
Llegó pesada.
Como si la casa entera supiera que algo se había roto… y que nadie había escuchado el sonido a tiempo.
La mansión Ivanov, que normalmente respiraba calma en esas horas tempranas, estaba envuelta en un silencio extraño. No era paz. Era ese tipo de quietud que aparece antes de que todo se desordene.
Los niños seguían dormidos.
Ajeno.
Protegidos… por ahora.
Pero los adultos…
No.
El primero en moverse fue Lukas.
No había dormido bien.