Capítulo 190: La mañana que llegó vacía.
Sofía se despertó cuando el primer rayo de sol se coló por las rendijas de las cortinas gruesas de la cabaña. El cuarto estaba en silencio, solo interrumpido por el crujido lejano de la madera y el viento suave que movía los pinos afuera.
Extendió la mano por instinto hacia el lado derecho de la cama… y encontró solo sábanas frías. La ausencia la golpeó como un latigazo silencioso.
Se sentó despacio, con la mano aún en el lugar donde Viktor debería haber estado. La almohada conservaba su olor