Capítulo 187: La nieve que no era de Moscú.
Aquel día en la cabaña de Catskills parecía sacado de un sueño que ninguno de ellos se había atrevido a pedir en voz alta.
El sol de invierno se filtraba entre los pinos altos, derritiendo apenas la nieve fresca que había caído durante la noche. Los rayos dorados se quebraban entre las ramas cubiertas de escarcha, proyectando destellos suaves sobre el suelo blanco. El aire olía a leña quemada, a carne asada y a esa libertad silenciosa que solo se encuentra lejos del mundo.
Por primera vez e