Capítulo 112: La cuerda se rompió.
El todoterreno negro devoraba los kilómetros de regreso al penthouse, con Klaus al volante y Viktor en el asiento del copiloto, mirando fijamente la carretera como si pudiera obligar al destino a rendirse. El viejo hacker había dado con algo sólido, una ubicación aproximada en las afueras de San Petersburgo, un complejo industrial abandonado que había cambiado de manos varias veces en los últimos años. No era la dirección exacta de Dimitri, pero era una pista caliente, la primera en días.
Vikt