Aileen no quiso referirse al tema hasta cuando no se encontraron sentados, con sendos helados en sus manos, esperando por la llegada de Martín. Era evidente: Pablo no se había dado cuenta de la suplantación. Era mejor así, entre menos gente estuviese enterada sería más seguro, aunque se sentía mal por encontrarse nuevamente en la situación vivida unos días antes, cuando el nuevo vecino no tenía idea de con quien estaba tratando realmente. Pensó que todo se basaba en el grado de confianza que ta