–Creo que no…, pero como venías tan disgustada conmigo desde hace días…
–¿Piensas que caería tan bajo? ¿De querer vengarme de mi propia hermana gemela de esa manera?
–Es que nunca te había visto así… –dijo Aileen, tratando de sonreír y de mantener la calma a sabiendas de que si no lo hacía, su hermana terminaría contagiada y no lograrían resolver absolutamente nada.
–¿Y te parece poco lo que sucedió ese día? –el rostro de Aikaterina se endurecía cada vez más.
–Ya te dij