Aileen escuchó los ruidos provenientes de la cocina; se trataba de Aikaterina preparando su desayuno. Así mismo habían llegado hasta sus oídos los sonidos de la ducha cuando su hermana estaba en la ducha, algunos minutos antes. Era una suerte el no compartir habitación, de lo contrario el ruido hubiese sido insoportable. Afortunadamente era el turno de su hermana para apagar el faro, y cuando la escuchó salir se dio la vuelta y siguió durmiendo. Horas más tarde se volvió a despertar,