Le molestó escuchar el timbre de la puerta o el sonido asumido por él como el timbre de la puerta, sabiendo como nunca, desde su llegada a su nueva vivienda, persona alguna había llegado a timbrar. ¿Por qué llegaban a interrumpirlo cuando finalmente había logrado concentrarse en la escritura de las nuevas aventuras de Marize por Suramérica? Las ideas comenzaban a fluirle gracias a tener en un rincón de su mente la idea de reunirse con ella al día siguiente; se vería con la Marize canadiense de