Capítulo 909
Luciana enrojeció; Patricia y Elena estaban presentes, y aunque Alba era muy pequeña para entender, le daba vergüenza.

A la mesa, Alejandro y Luciana se sentaron juntos. Alba se negó a usar su sillita y se acomodó en las piernas de Alejandro, quien lo permitió sin protesta.

Patricia sirvió la pizza recién horneada; Alejandro la cortó en trocitos, sopló para enfriarlos y los fue acercando a la boca de Alba.

—Señor Guzmán sí que es paciente con la niña —comentó Elena, admirada.

Luciana lo observab
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