Lo tomó tan de sorpresa que su mente se quedó en blanco. ¿Cómo responder a eso?
—¿Tío…? —insistió Alba, con la misma expresión inocente y anhelante.
Alejandro, sin otra opción, improvisó:
—Bueno… “papá” es alguien parecido a la mamá. Para que un niño o niña llegue al mundo, se necesita a ambos: papá y mamá.
—Entonces… —Alba frunció el ceño, intentando procesar—. ¿Alba también tiene un papá, cierto?
—Sí —contestó él, con un leve nudo en la garganta, sin saber si debía asentir—. Tienes un papá, cl