—¿Eh? —murmuró, mirando su celular—. ¿Entonces no es aquí?
De pronto, sintió que quizá lo había malinterpretado todo. Enzo le sonrió con cortesía, como si quisiera mostrar que no deseaba problemas, y eso llevó a Alejandro a preguntarse de dónde había salido ese hombre.
—¿Será un contacto nuevo de Luciana? ¿Qué relación tienen?
En ese momento, Luciana salió con una compañera.
—Señor Enzo Hernández, ella es la persona de la que le hablé.
—Encantado —respondió Enzo en un francés vacilante, pero suf