Aquel día se habían marchado sin darle muchas explicaciones, y ella sentía que le debían una disculpa. Martina, sin embargo, negó con la cabeza.
—Mejor no. Hoy es día laboral, él debe de estar trabajando. No es como nosotras, que andamos de ociosas.
Luciana lo pensó unos instantes y decidió no insistir. Para adaptarse a su embarazo, Martina la acompañó a la clase de yoga para futuras mamás. Más tarde, fueron al cine, pero la película resultó bastante aburrida, y al salir ambas estaban a punto de