—Pues eso llevó a que Alejandro la tildara de… “infiel” y decidiera no seguir con ella.
—¡¿Qué?! —Fernando dio un respingo, sintiéndose culpable de golpe.
Entonces… él era el culpable de la desgracia de Luciana. ¿Cómo podía no intervenir? Tenía que explicárselo a Alejandro, aclararlo todo. Sí, se presentaría ante él, pero Alejandro se negaba a recibirlo en Grupo Guzmán. Sería hora de “acecharlo” en otro lugar, quizá.
A la mañana siguiente, con los primeros rayos del sol, Fernando se plantó frent