Mónica sonrió y dijo:
—Doctora Herrera, ¿por qué no compartimos habitación? Alex tiene asuntos de trabajo que atender esta noche, y además, no creo que tres hombres quepan cómodamente en una sola habitación. —Sus palabras tenían sentido.
Alejandro miró a Luciana.
—¿Te parece bien?
Luciana estaba a punto de rechazar la propuesta, pero Mónica se adelantó de nuevo, declarando con firmeza:
—¡Ya está decidido!
Alejandro, notando la vacilación en Luciana, le advirtió:
—Tu cuerpo es tuyo, piensa bien e