Capítulo 54
Luciana les lanzó una última mirada de desprecio y se marchó. No tenía ningún interés en presenciar más muestras de afecto entre ellos. Regresó al vestíbulo y se sentó en el sofá, sacando una golosina de su bolso. Se quedó un momento en silencio, reconociendo la chocolatina como uno de los dulces que Fernando le había dado la última vez que lo vio. Esa noche él había traído a su novia… El chocolate no era suficiente para saciar su hambre, pero al menos le daría algo de energía. Desempaquetó el d