El llanto de Clara se oía al otro lado de la línea.
—Su secretario me acaba de avisar que se desmayó en la oficina. Ya lo llevaron de urgencia al hospital, voy en camino. Tú estás más cerca, por favor ve primero.
—¡Está bien! —exclamó Mónica, con la expresión desencajada por la preocupación.
Al colgar, sus ojos estaban llenos de angustia.
—Alex… mi papá se desmayó de nuevo —explicó, con la voz entrecortada y el rostro pálido.
Al enterarse de la situación, Alejandro se levantó de inmediato.
—Tran