Rayos de sol, un cielo despejado.
En la cancha de baloncesto, varios jóvenes sudan la gota gorda mientras juegan.
—¡Fernando, tú puedes!
—¡Venga, Fernando, échale ganas!
Sus compañeros lo animaban a gritos. Uno de ellos, burlón, lo pinchó con la broma de siempre:
—Oye, Fernando, todas estas chicas vinieron a ver al “galán del campus”. Con tanta belleza rondando, ¿de verdad no se te antoja ninguna?
—¿Qué dices? —lo interrumpió otro—. ¡Fernando tiene novia!
—Ah, no te pongas así. Su novia ni siqui