Qué enojado estaba. ¿Sería por protegerla?
Simón vaciló un segundo, pero finalmente se atrevió a decir:
—Luciana… todos creemos que Alejandro sí siente algo fuerte por ti. Él te cuida y se nota que te aprecia de verdad.
—Ajá —musitó ella, asintiendo con lentitud. No lo negaba.
—Sí, me trata muy bien —reconoció—. Pero no soy la única a la que cuida. A Mónica también la trata estupendamente. Es más… podría decirse que incluso mejor que a mí, ¿no crees?
***
Al día siguiente, Luciana tenía su día de