—Luci, ya terminé —anunció Alejandro desde el baño.
Sobresaltada, Luciana salió de ese estupor, respondió con un simple “ah” y dejó el celular de inmediato sobre la mesita. Antes de soltarlo, con un impulso irracional, tecleó la fecha de Mónica… pero la pantalla marcó “contraseña incorrecta”. Exhaló un suspiro de alivio, acomodó el teléfono y se esforzó en fingir normalidad.
Alejandro apareció, limpiándose con una toalla y ofreciéndole la mano:
—Vámonos, tengo hambre.
—Sí, yo también —murmuró Lu