Clara recobró la confianza.
—¡Que venga Luciana a donar su hígado!
Sin embargo, Ricardo vaciló:
—Todavía no se lo he contado…
—Papá —Mónica se ofreció—. Si te sientes incómodo al plantearlo, puedo hablar yo con Luciana.
Ricardo seguía dudando:
—¿Por qué no esperamos un poco más?
Mónica negó con la cabeza:
—No podemos. El médico dijo que mientras más rápido se haga el trasplante, mejor. Si lo demoramos, tu salud empeorará.
—Esto… —Ricardo aún se resistía, preocupado.
—Papá —Mónica cortó con firme