Al llegar, dejó las maletas, se dio una ducha y se tumbó en la cama. Luciana suspiró, su propia cama era, sin duda, la más cómoda del mundo.
Cerró los ojos y se quedó profundamente dormida.
Justo antes de caer en el sueño, su último pensamiento fue: «¿Qué motivó realmente a Ricardo?»
***
Villa Herrera.
Ricardo regresó a casa, exhausto por el viaje. En cuanto lo vio, Clara se mostró furiosa, con el ceño fruncido y la mirada ardiendo de sospechas.
—A ver, dímelo claro. Estas dos noches que no estu