Fernando le había mentido. Él le ocultó el costo porque seguramente tenía pensado cubrirlo por ella. Además, ahora caía en cuenta de que las evaluaciones previas también debieron tener un precio.
—Fer… ¿cuánto más tengo que deberte? —murmuró, cubriéndose el rostro con una mano. Tenía que averiguar cuánto había gastado Fernando. No podía permitir que él asumiera todo el costo. Decidió no llamarlo directamente, así que optó por pedirle ayuda a Vicente.
—Vicente, necesito un favor —comenzó Luciana,