Capítulo 1649
Cuando Luciana volvió de la llamada, encontró a Martina otra vez ida.

—¿Marti? ¿Qué mirabas?

—¿Eh? —Martina regresó de su mundo y la fulminó con cariño—. ¿A dónde te fuiste? Me diste la espalda y desapareciste.

—Perdón —Luciana alzó el celular con una sonrisa—. Alba despertó, no me vio y se puso quisquillosa. La tiene Alejandro muy consentida.

Luego le echó un ojo a la cintura de Martina, no resistió y le pellizcó un poco.

—Esa cintura… —chistó—. Te quedaste en los huesos. Este era el talle más
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App