Martina no quería aceptar, y no iba a aceptar.
Pero, frente a Ivana, se le cerró la garganta. Había sido su imprudencia la que alteró a la suegra. Ella también tenía madre, y la salud de Laura no era la mejor. "Poniéndome en su lugar, hoy no es momento para seguir con este tema."
—Levántate —jaló a Salvador del brazo—. ¿Qué haces arrodillado frente a mamá?
—…Está bien.
Salvador soltó aire. No creía que el problema estuviera resuelto, pero al menos no habían llegado al punto de quiebre.
Martina t