—Él… —Luciana, leyendo la expresión de Alejandro, entendió perfecto lo que estaba pensando. A estas alturas ya no tenía sentido ocultarle nada—. Él es mi… papá biológico.
—¿Qué? —Alejandro se quedó helado. Jamás, ni en su peor celo, habría imaginado eso. Había llegado a sentir celos de Enzo; incluso sospechó que tanta “ayuda” para Luciana traía otros fines. Y al final…
—Y… —Luciana apretó los labios, la voz se le volvió un hilo—, Lucy Pinto está con él.
Alejandro recibió la andanada de datos de