A medianoche, por fin hubo noticias.
Por orden de Enzo, nadie se atrevió a demorarse: el reporte llegó de inmediato.
—¿Distrito de York?
—Sí, señor. —El hombre del equipo asintió—. Lo ubicamos en York… pero el señor Guzmán está alerta. Apenas nuestros muchachos se acercaron, se nos perdió de vista.
—¿Sigue en York?
—Creemos que sí. Para que no se preocupe, vine a avisarle primero.
—Bien. —Enzo inclinó la cabeza. Al pensar en todo lo que Alejandro cargaba con esa familia, añadió—: No filtren nada