Alejandro jamás podría aceptar con calma que Luciana se casara con otro.
Pero había dejado de forzar las cosas.
***
Tras la boda, Salvador y Martina salieron esa misma noche de Ciudad Muonio rumbo a su luna de miel.
Alejandro y Luciana, como padrino y dama de honor, habían bebido más de la cuenta. La familia Morán fue previsora: cambiaron el tipo de alcohol y hasta les dieron medicación preventiva. Aun así, al salir del salón, Alejandro se mantenía en pie sin mayor problema —apenas una ligera mo